De “RRHH” a “Talento Humano”

Por Miguelangel Molina

“Talento Humano”, “Capital Humano”… lo importante no es el nombre. Hasta la actualidad las áreas o unidades de RRHH han pasado por cambios necesarios para estar a tono con la visión moderna de las organizaciones.

Desde las oficinas de “Personal”, hasta los actuales nombres que cada empresa da a esa propia unidad, como “Talento Humano”, “Capital Humano” u otros similares. Lo que realmente importa es que la gestión de estas unidades o áreas hoy en día, deben estar enfocadas como un órgano interno de Servicios, de servicios al personal y a la gente de la organización.

Como parte de esa evolución, lo más resaltante y lo que realmente marcará una diferencia más allá de un cambio de nombre, es que se entienda que desde aquellas “Oficinas de Personal” a los cuales se les veía como unidades encargadas de supervisar y de aplicar medidas disciplinarias, hasta la actualidad, las funciones de los servicios de RRHH deben ser las de administrar de la forma más armónica y eficaz, las obligaciones laborales de la empresa, la gestión de los beneficios que corresponden a los miembros de la organización, que sea dicho de paso, ya no son considerados como simples empleados, trabajadores o “Personal”, sino colaboradores, partes fundamentales y esenciales de la organización, “Clientes Internos”.

Esto, sin necesidad de profundizar tanto como se podría en el tema, acerca de lo que implica el cambio de conceptos y la forma en que deben ser enfocados, nos da un indicio claro, de que el simple cambio en el nombre no basta, de hecho, sería inútil, especialmente cuando nombramos el departamento o unidad siguiendo las tendencias de moda o copiándolas de grandes empresas que los usaron por primera vez. El verdadero efecto del cambio, la verdadera evolución, se da cuando nace de la propia cultura de la organización, cuando es producto o resultado de mejoras y cambios en la filosofía de trabajo de su propia gente.

Cuando ejecutamos proyectos de Desarrollo Organizacional enfocados en la mejora de los procesos, siempre nos enfocamos con un marcado énfasis en los procesos de administración de personal, con el enfoque de satisfacer las necesidades de atención de nuestros clientes internos, pues sólo luego de esto podremos pedirles que se comprometan de manera real con las necesidades de la organización. En éste desarrollo, es común encontrar la ausencia en principio de una unidad de RRHH como tal, o la necesidad de cambiar la percepción que se tiene de dicha unidad, en ambos casos puede requerir darle un nombre de apertura o renombrarla, y en la mayoria de los casos se realizan consursos o encuestas para que los empleados escojan el nombre a implementar, pudiendo ser elegido cualquiera entre los mas tradicionales o de acuerdo a las actuales tendencias, u otros más originales, “Talento Humano”, “Gestión Humana”, “Servicios al Personal”, pero coma ya lo dijimos, lo importante no es el nombre, sino el nivel de identificación que tengan los miebros de la organización, “su gente”, con éste departamento.